Una realidad latente
La sangre se agolpa en la cabeza cuando un inconsciente juzga apariencias de culpa “sin saber quien soy yo”.Ningún sueño, por horrible que sea puede ser tan malo como la realidad.
Otra vez mas comprobamos cuan inciertas son las decisiones humanas, especialmente en lo que se refiere a las cosas de la vida y de la muerte.
Todos nosotros habíamos creído que éramos “alguien”, pero ahora nos damos cuenta que nos tratan como a nadie, como si no existiéramos.
La libertad es lo único que hace que la vida tenga sentido y propósito.
No tiene sentido hablar de un encarcelamiento prolongado, cuando el futuro de un país vendido es incierto.El presente, una existencia provisional, cuya duración se desconoce.
Este sentimiento de cultura de muerte, de falta de vida de cadáver viviente, inhóspito por el malestar causado por el sistema que corresponde a los años de upa.Cuando el orden se mantenía con el terror. “Todo este rigor hace apología al delito”.
Muchos pierden el valor o les vence el desaliento.Crisis intimas que terminan en intentos de suicidio.Tentativas de fuga, sobredosis….
La vida se convierte en única y ultima alternativa, por la vida vale todo, la vida humana no cesa nunca. Bajo ninguna circunstancia este significado de la vida comprende también, el significado de la agonía, las privaciones y la muerte.
No tenemos que perder las esperanzas antes bien, debemos conservar el valor en la certeza de que nuestra lucha desesperada no perderá su dignidad, ni su sentido.
Este grito del silencio desde el epicentro de la selva de cemento, “mochilas de varillas”, contiene aires de libertad y no lagrimas de prisión.
Hay que tener coraje para perdonar a una sociedad insana, injusta, corrompida y antisocial
martes, 25 de noviembre de 2008
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